Colesterol, grasas y estatinas: mitos, funciones vitales y riesgos reales
El colesterol está incrustado en todas y cada una de las membranas celulares; su esqueleto esteroideo rígido les da estabilidad y, a la vez, la flexibilidad necesaria para que los receptores y los canales iónicos funcionen. Entre un 20 y 25 % del colesterol corporal se encuentra en el sistema nervioso central: en la mielina que aísla los axones y en las sinapsis donde se transmiten los impulsos eléctricos; por eso un cerebro con poco colesterol pierde plasticidad y velocidad de comunicación academic.oup.com. Además, el anillo conjugado de la molécula actúa como “pararrayos” bioquímico: capta radicales libres y evita que estos inicien la cascada de peroxidación lipídica de los ácidos grasos poliinsaturados, ejerciendo así una acción antioxidante no sacrificial pnas.org.
Cuando la capa interna de las arterias se daña por tabaco (que genera ROS y bloquea la óxido-nítrico sintasa), estrés crónico (catecolaminas e hipertensión), metales pesados (cadmio, plomo) u otros tóxicos ambientales, pequeñas grietas permiten la infiltración de LDL. Ese colesterol acude a sellar la herida, pero si el entorno permanece oxidativo las LDL se oxidan, los macrófagos las engullen y se convierten en células espumosas; con el tiempo se forma el núcleo necrótico y la placa ateromatosa nature.com. Esto explica por qué el colesterol es socorrista antes que villano: la lesión vascular es el detonante, la placa es la cicatriz.
Las grasas no deberían infundir miedo: necesitamos lípidos para fabricar hormonas, absorber vitaminas liposolubles y construir membranas sanas. Lo que conviene limitar son los aceites de semillas refinados (girasol, maíz, soja) expuestos a altas temperaturas, porque generan aldehídos tóxicos; igual ocurre con las grasas trans industriales de algunas margarinas y ultraprocesados, cuya ingestión aumenta la mortalidad coronaria y la OMS insta a eliminar webmd.comwho.int. En cambio, grasas mínimamente procesadas como el aceite de oliva virgen extra, frutos secos, aguacate, huevos y pescado azul, aportan antioxidantes naturales y un perfil de ácidos grasos antiinflamatorio.
Quienes portan variantes que elevan ligeramente el colesterol (por ejemplo en el gen PCSK9 o en el receptor LDL) pudieron gozar de ventaja evolutiva: las partículas LDL secuestran toxinas bacterianas y neutralizan determinados virus, por lo que concentraciones algo mayores mejoraban la supervivencia infecciosa antes de la era antibiótica pmc.ncbi.nlm.nih.gov. Hoy, sin embargo, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte mundial, unos 17,9 millones de decesos al año, lo que obliga a reducir los verdaderos agresores vasculares y no el colesterol per se who.int.
Daños orgánicos asociados al uso de estatinas
No están exentas de efectos adversos que merecen ser comprendidos:
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Miopatía y rabdomiólisis. Entre un 5–10 % de los usuarios experimenta dolor muscular; la incidencia de rabdomiólisis oscila entre 2 y 8 casos por 10 000 persona-año, más frecuente con dosis altas o combinaciones farmacológicas. El mecanismo incluye bloqueo de la ruta del mevalonato y depleción de coenzima Q₁₀, lo que provoca disfunción mitocondrial sciencedirect.comsciencedirect.com.
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Alteraciones cognitivas. La FDA advierte sobre casos , reversibles en algunos casos, de pérdida de memoria y confusión; la afectación es más probable con estatinas lipofílicas que cruzan la barrera hematoencefálica fda.govlink.springer.com.
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Diabetes de nueva aparición. Los metaanálisis muestran un aumento dosis-dependiente del riesgo de diabetes tipo 2, probablemente por alteraciones en la señalización de la insulina pubmed.ncbi.nlm.nih.gov.
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Hepatotoxicidad. Aunque infrecuente, se han descrito más de 14 000 eventos adversos hepáticos; las guías recomiendan medir transaminasas al iniciar o escalar dosis pmc.ncbi.nlm.nih.gov.
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Accidente cerebrovascular hemorrágico. Datos observacionales sugieren un incremento del riesgo en pacientes con antecedentes de ictus, especialmente con dosis altas pmc.ncbi.nlm.nih.govacc.org.
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Neuropatía periférica. La polineuropatía asociada a uso prolongado es rara (≈12/100 000 persona-año) pero puede cursar con parestesias y debilidad mdpi.com.
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Miopatía autoinmune necrotizante. Forma infrecuente (2–3 casos por 100 000) en la que el sistema inmune ataca la HMG-CoA redutasa; requiere inmunosupresión prolongada en.wikipedia.org.
La probabilidad de sufrir alguno de estos efectos depende de la dosis, la lipofilia de la molécula, interacciones farmacológicas y la vulnerabilidad genética o metabólica del paciente. Por ello, la decisión de prescribir o continuar estatinas debe individualizarse, sopesando beneficio cardiovascular frente a riesgo adverso, y contemplando estrategias nutricionales y de estilo de vida que normalicen la inflamación sin comprometer la síntesis endógena de colesterol.
¿Las estatinas alteran el perfil hormonal? Lo que dice la evidencia más reciente
Contexto bioquímico.
Las estatinas bloquean la HMG-CoA-reductasa, primer paso de la ruta del mevalonato que conduce a la síntesis de colesterol. Como todas las hormonas esteroideas derivan del colesterol, se ha supuesto que su inhibición podría reducir la producción de testosterona, estrógenos, cortisol o aldosterona. En la práctica, los órganos endocrinos usan tanto colesterol sintetizado localmente como el que internalizan de las LDL circulantes, de modo que los efectos netos dependen de la dosis, la lipofilia del fármaco, la duración del tratamiento y la susceptibilidad individual.
Con un enfoque que combine nutrición densa en nutrientes, control del tabaquismo, gestión del estrés, actividad física y vigilancia clínica, es posible proteger las arterias sin demonizar a las grasas, depender exclusivamente de fármacos que en muchas ocasiones no son necesarios, cuya eficacia convive con una lista de efectos secundarios que la población debe conocer. «Porque la salud es gratis»
